Máquinas de café: lo que pocos nos dicen antes de comprar una - Café Sin Filtro

Máquinas de café: lo que pocos nos dicen antes de comprar una

Hay algo que pasa en Chile con las máquinas de café.

Se investigan durante semanas. Se comparan modelos. Se leen reviews en Google o YouTube hasta la 1 de la mañana. Se pregunta si conviene Nespresso, Dolce Gusto, Krups, De’Longhi, Oster o una superautomática que parece nave espacial.

Hasta que se rompe el chanchito. Se compra la máquina.

Y después se llena con el primer café que aparece en el supermercado.

Ahí se pierde el partido.


Primero: ¿qué es una máquina de café?

Créenos: no es tan trivial esta pregunta. Hay gente que piensa que una prensa francesa (que no se enchufa) califica de "máquina". Máquina eres tú; pero la prensa no.

Por eso, antes de comparar modelos, vale aclarar algo importante: no toda cafetera es una "máquina" de café.

  • Una cafetera es; cualquier método que te permite preparar café. Es decir, que permite que agua y café molido interactúen. Puede ser una prensa francesa, una moka italiana, una V60, una Chemex, una cafetera eléctrica de goteo o una máquina espresso.
  • Una máquina de café, en cambio, es un equipo que automatiza parte del proceso anterior. Puede calentar agua, moverla, presurizarla, regular su paso por el café y, en algunos casos, moler el grano, dosificar, compactar o espumar leche.... o todo eso junto.

Dicho simple: toda máquina de café es una cafetera, pero no toda cafetera es una máquina de café.

¿Necesito una máquina de café para hacer café?

No. Para hacer café, en realidad, no siempre necesitas una máquina enchufada, con botones, vapor o pantalla digital. En esencia, preparar café es reunir café molido + agua, extraer sabor durante cierto tiempo y luego separar la borra de la bebida. Eso puede pasar por presión, filtrado, inmersión o incluso por decantación natural.

Pero en este artículo nos vamos a enfocar en las máquinas: las que se enchufan, tienen algún sistema interno de preparación y prometen hacerte la vida cafetera más fácil.


Cosas que te aconsejamos preguntarte a la hora de elegir una máquina de café

La pregunta más frecuente no es solo "qué máquina elijo".

El error más común es ese, y como somos seres predecibles, además nos guiamos por precio.

“Esta cuesta $80.000”. “Esta otra cuesta $250.000”. "Esta está con descuento”.

Todo eso importa, pero no alcanza.

Cuando eliges una máquina de café, no estás comprando solo un aparato. Estás eligiendo una forma para ser esclavo de ella, al preparar café todos los días.

Y eso cambia varias cosas: qué café puedes usar, cuánta libertad tienes, cuánto tiempo te toma preparar, cuánto tienes que limpiar, si necesitas molinillo, si puedes hacer leche espumada... y qué tan posible será mejorar tu taza con el tiempo.

Por eso, antes de comprar una máquina de café, conviene hacerse estas preguntas. Creemos nosotros.


Algunas preguntas antes de comprar una máquina de café

1. ¿Qué calidad de café quiero tomar?

Si quieres priorizar calidad, busca una máquina que te permita usar café de grano, ya sea entero o molido.

Eso te permite elegir origen, proceso, tueste, frescura, fecha de tostado y molienda. En otras palabras: te permite elegir el café de verdad.

Las cápsulas son cómodas, pero limitan mucho esa libertad. No eliges realmente el café: eliges dentro del catálogo disponible. Y sí, existen cápsulas rellenables donde tú puedes elegir el café. Supuestamente. En teoría suena genial. En la práctica, personalmente no conocemos a alguien a quien realmente le haya funcionado bien de forma cómoda, limpia y consistente, donde la extracción quede bien y no tenga sabor a café instantáneo.

2. ¿Qué tanta libertad quiero tener con mi café?

Ya lo decían los franceses: libertad,...y todo el resto, eso de igualdad y fraternidad. (Qué relación tiene con este artículo? No tanto, pero no importa).

Hay máquinas donde tú decides casi todo: molienda, cantidad de café, cantidad de agua, tiempo de extracción, intensidad y largo de la bebida.

Y hay máquinas donde decides casi nada: pones una cápsula, aprietas un botón y listo. El peor de los casos, el que te resta mayor libertad, es el de las cápsulas (sin considerar además que son el formato más caro por taza, y que al planeta tampoco le gustan. Ni las compostables).

Ambas opciones pueden tener sentido. Mientras más libertad quieres, más te conviene una máquina que use café molido o café en grano. Mientras más comodidad quieres, más sentido puede hacer una opción automática...pero te recomendaríamos que no sea una de cápsulas. Porque ojo: hay máquinas de café que te dan libertad y a la vez te permiten automatizar; "programar" opciones para que puedas decir: "yo no quiero pensar nada, solo quiero levantarme y que mi café se haga". Eso también es posible.

3. ¿Quiero que la máquina muela el café?

Este punto es clave.

Están las máquinas que usan cápsulas (baja relación precio calidad, ya lo dijimos). Otras usan café molido. Otras usan café en grano y lo muelen al momento. Entre estas dos está la batalla.

  • Si la máquina muele el café, ganas frescura y comodidad. No necesitas comprar un molinillo aparte y puedes usar grano entero, que conserva mejor sus aromas. Pero también sube el precio de la máquina y, normalmente, la mantención.
  • Si la máquina no muele, tienes dos opciones: comprar café ya molido para tu método o comprar un molinillo aparte. 

4. ¿Quiero preparar café con leche en la misma máquina? 

No es un punto menor.

Si tomas espresso, americano o café solo, probablemente no necesitas espumador de leche. O al menos, no "integrado".

Pero si quieres capuccino, latte o bebidas con leche que funcionen super automáticas también, debes mirar si la máquina incluye vaporizador, espumador automático o sistema de leche integrado.

  • En las máquinas espresso manuales, normalmente la leche la texturizas tú con una lanceta de vapor. El pro: te da mucha libertad. El contra: debes trabajar para espumar tu leche.
  • En varias superautomáticas, el sistema de leche puede ser automático. Es decir, aprietas el botón que dice "Capuccino" y te hace un café con leche. Pro: mientras más automático sea el sistema de leche, más cómodo será. Contra: mientras más integrado, suele implicar más piezas que lavar; más cuidado debes tener con el manejo de la leche aquí. Ese olorcito a leche podrida no se lon damos a nadie.

Nota al margen: hablando de cafés con leche, aún no encontramos el consenso sobre una materia polémica en Chile: ¿"qué es un café cortado" para los chilenos? Sin duda, un debate de aquellos.

5. ¿Cuánto quiero controlar la extracción? (En fácil: qué tanto quiero jugar con la máquina hasta dar con mi taza perfecta, independiente del grano que tenga)

No es lo mismo una máquina que solo tiene un botón, que una donde puedes ajustar molienda, dosis, tiempo y cantidad de agua.

Si quieres aprender y mejorar tu café, el control importa. Además, esto te permite variar la calidad de tu materia prima (café) y ser capaz de "ajustarte" a cada grano. Esa es la magia del barista, en nuestra humilde opinión. Hacer que cada grano brille.

Si solo quieres algo rápido y repetible, quizás no necesitas tanto control. Por otro lado, si el café "no te gustó" tal cual está preparado, quizás debes resignarte porque no puedes ajustar tanto la preparación. (Recuerda: un mismo café preparado diferente, es una experiencia totalmente diferente).

La clave es no comprar una máquina compleja si no quieres aprender a usarla. Pero no comprar una máquina cerrada si después te vas a frustrar porque no puedes modificar casi nada.

6. ¿Cuánto tiempo quiero dedicarle a cada café?

La plata no es el único costo. También está el tiempo.

  • Una máquina espresso manual requiere más de tu participación. Tienes que moler o usar café molido, cargar el portafiltro, compactar, extraer, limpiar y ajustar si algo sale mal.
  • Una máquina de cápsulas o una superautomática reducen mucho ese tiempo.

La mejor máquina no es la más cara. Es la que calza con tu rutina real.

Una cosa es la fantasía de verte haciendo espresso como barista italiano. Otra cosa es tu lunes a las 7:20 de la mañana buscando las llaves, con sueño, frío y cero ganas de limpiar un portafiltro.

7. ¿Cuánta mantención estoy dispuest@ a hacer?

Toda máquina necesita limpieza y mantención. Algunas más que otras.

Una máquina de cápsulas suele ser bastante simple de mantener. Una cafetera eléctrica de goteo también es relativamente fácil. Una máquina espresso requiere limpiar portafiltro, ducha, bandeja, vaporizador y hacer descalcificaciones. Una superautomática puede necesitar limpieza interna, cuidado del grupo de extracción, bandejas, depósitos, sistema de leche (importante) y otros.

Traducción sin filtro: solo es para que lo tengas en mente, pero la verdad es que la única forma de "no ensuciar nada" es estar muerto, así que sigue leyendo y olvida este punto. 

8. ¿Cuánto me va a costar ($) usarla en el tiempo?

El precio de compra es solo el comienzo.

También tienes que mirar si necesita cápsulas, filtros, café específico, descalcificantes, repuestos, molinillo aparte, accesorios o productos de limpieza. Sin considerar el café, obvio.

Una máquina barata puede salir cara si te obliga a comprar insumos caros. Y una máquina cara puede tener más sentido si te permite usar buen café en grano todos los días, sin depender de formatos cerrados.

La pregunta completa no es “¿cuánto cuesta la máquina?”.

La pregunta completa es:

¿cuánto me va a costar tomar café todos los días con esta máquina?

Ejemplo:

  1. Máquina de cápsulas Nespresso Mini: vale aproximadamente 90.000 (aqui) // Pero cada cápsula vale: aprox $720 (5.5 gramos de café).
  2. Xiaomi Espresso (ver) cuesta aproximadamente 90.000. Usar café de grano real, homologando a 5.5 gramos, puede costarte $120/taza (referencia: café Haití, 250grs a $5.500). 
  3. Si te tomas un café diario, en ambas máquinas hubieras gastado "lo mismo", pero al año gastarás 365 x $720 = $262.800 en Nespresso en lugar de $43.800 en Haití. Y habrás generado, además, más de kilo de cápsulas de aluminio para alimentar la basura de nuestros océanos :) 

Tipos de máquinas de café que puedes encontrar en el mercado

Todas las máquinas de café hacen café. OK. Pero no todas te resuelven otros temas.

Algunas priorizan rapidez. Otras, control. Otras, comodidad. Otras, la posibilidad de jugar a usar mejor tu café. Y otras intentan hacerlo todo. A continuación te entregamos nuestras "categorías" de máquinas.

1. Máquinas de cápsulas

Las máquinas de cápsulas son de las más populares en Chile. Marcas como Nespresso y Dolce Gusto aparecen mucho en este mundo.

Su gran ventaja: Son cómodas, rápidas, limpias y fáciles de usar. Pones la cápsula, aprietas un botón y tienes café. Es la ganadora en "practicidad"

Su grandes limitaciones:

  • Primero, pierdes libertadQuedas atado al catálogo de cápsulas de la marca o de cápsulas compatibles. Eso reduce la posibilidad de explorar cafés frescos, orígenes distintos, procesos, tuestes y perfiles más interesantes.
  • Segundo, tienes el costo por taza más alto del mercado, rondando los $700/taza (cápsulas Nespresso o Illy, por ejemplo), considerando 5.5 a 7 gramos de café por porción. Este valor es incluso mayor a usar café molido o café en grano real. Esto es importante considerando que además las cápsulas no poseen café realmente fresco; si bien no es café tan procesado como un instantáneo, es café que generalmente ya está añejo. Fue tostado y molido hace tiempo. Y seamos honestos: ¿tú harías vino en caja con tus mejores uvas? En el café pasa algo parecido.
  • Sin duda, las cápsulas no son amigables para el planeta.

Nuestra conclusión: No estás pagando solo café. También pagas el encapsulado, la cápsula, la comodidad y el sistema. La cápsula gana en tiempo...pero pierde en libertad, en precio, en calidad/precio del café, y en ser lo mínimon de ecofriendly que se pide en estos años. Le daríamos un puntaje 2/10.

 

2. Cafeteras eléctricas de goteo o "americanas"

La cafetera eléctrica de goteo también es una máquina de café.

Se enchufa, calienta agua y la hace pasar por café molido dentro de un filtro. Es simple, práctica y sirve muy bien cuando quieres preparar varias tazas de una vez.

Su gran ventaja es que usa café molido. Eso te da mucha más libertad que una cápsula: puedes elegir origen, tueste, molienda y frescura.

Su punto débil es que no siempre permite mucho control. Muchas funcionan con un solo botón y listo. Algunas máquinas más avanzadas permiten ajustar intensidad, temperatura o cantidad de agua, pero no es lo más común en modelos básicos.

Es una buena opción para quienes toman café largo, quieren preparar más cantidad y no buscan necesariamente espresso.

3. Máquinas espresso manuales o semiautomáticas

Las máquinas espresso manuales o semiautomáticas tienen portafiltro, trabajan con café molido y permiten mucho más control.

Aquí ya puedes ajustar variables como molienda, dosis, compactación, tiempo de extracción, largo de la bebida y, en algunos modelos, temperatura o presión.

Con práctica —y buen café— pueden hacer cosas increíbles.

Pero también exigen más paciencia. No basta con comprar la máquina. Necesitas aprender a usarla.

Su gran ventaja es la libertad: puedes usar café fresco, de especialidad, con origen claro y fecha de tueste visible.

Su punto débil es que muchas veces necesitas un buen molinillo aparte. Y eso también cuesta.

4. Máquinas espresso con molino integrado

Algunas máquinas espresso vienen con molino integrado. Esto significa que puedes usar café en grano, molerlo al momento y preparar espresso en la misma máquina.

Marcas como De’Longhi tienen varios modelos en esta categoría o cercanos a ella, dependiendo de la línea.

La gran ventaja es que ganas frescura sin tener que comprar un molinillo aparte. También tienes más control que en una cápsula y más comodidad que en una espresso manual con molino externo.

Su punto débil es el precio inicial y la mantención. Cuando una máquina hace más cosas, también tiene más partes que cuidar.

Es una buena opción para quien quiere mejorar mucho su café, usar grano entero y tener una experiencia más completa sin armar una estación barista desde cero.

5. Máquinas de café superautomáticas

Las superautomáticas muelen, dosifican, compactan y extraen solas.

Usan café en grano y preparan la bebida con solo apretar un botón. Muchas también permiten elegir intensidad, cantidad de agua, tamaño de taza y, en algunos casos, bebidas con leche.

Son el sueño de quien quiere café en grano con la comodidad de una cápsula.

Su gran ventaja es que combinan frescura y practicidad. Puedes usar buen café en grano sin aprender toda la técnica de una máquina espresso manual.

Su punto débil es el precio inicial y la mantención. Bandejas, depósitos, grupo de extracción, sistema de leche, descalcificación: todo eso hay que considerarlo.

Si quieres apretar un botón, pero no quieres quedar atrapado en cápsulas, una superautomática puede tener mucho sentido.


Tabla comparativa de máquinas de café

Para ayudarte a ordenar una decisión, esta tabla resume algunas categorías comunes de máquinas de café y lo que podrías mirar antes de comprar.

Tipo de máquina Marcas o ejemplos comunes Qué café usa ¿Muele café? Espumador de leche Libertad para elegir café Control sobre la preparación Costo Mantención Ideal para
Máquina de cápsulas Nespresso, Dolce Gusto, Krups Cápsulas No Algunos modelos incluyen espumador o accesorio aparte Baja Baja Cafetera: Bajo / medio

Ojo: costo del café en cápsula es el más alto
Baja Quien quiere rapidez, limpieza y cero técnica.
Cafetera eléctrica de goteo / americana Oster, Black+Decker, Hamilton Beach, entre otras Café molido No, salvo modelos específicos No incluido Baja Baja / media Cafetera: Bajo 
Baja Quien quiere preparar varias tazas fácil.
Espresso manual o semiautomática De’Longhi, Oster, Breville, Gaggia, entre otras Café molido No, salvo modelos específicos Sí, normalmente manual con vaporizador Alta Alta Cafetera: medio/  muy alto Media / alta Quien quiere aprender, ajustar y controlar su taza.
Espresso con molino integrado De’Longhi, Breville, Sage, entre otras Café en grano Sí, normalmente manual Media Alta Cafetera: Alto Media / alta Quien quiere espresso fresco sin comprar molino aparte.
Superautomática De’Longhi, Philips, Saeco, Jura, Krups Café en grano Manual o automático, según modelo Media Media Cafetera: Alto / muy alto Alta Quien quiere café en grano con comodidad de botón.

Cómo leer esta tabla sin volverse tan crazy

Si quieres máxima comodidad y cero técnica, una máquina de cápsulas puede hacer sentido. Pero tienes que aceptar su límite: poca libertad para elegir café y mayor dependencia del formato cápsula. Además, tienes que tener solvencia para el café del día a día.

Si quieres preparar varias tazas, tomar café largo (a veces considerado "aguado") y usar café molido, una cafetera eléctrica de goteo puede ser mucho más lógica que una espresso. Ahora bien, tampoco te permite jugar con las variables de tiempo: el agua solo cae. La única forma de controlar cuánto cae, es con la molienda del café (más molido: pasará más lento el agua).

Si quieres aprender y controlar la taza, una espresso manual o semiautomática te da mucho más margen para jugar con molienda, dosis, tiempo y largo de extracción.

Si quieres usar café en grano y moler al momento, pero sin comprar un molinillo aparte, una espresso con molino integrado puede ser una buena solución.

Si quieres café en grano con comodidad de botón, una superautomática probablemente es la categoría que más te interesa.


Entonces, ¿qué café deberías usar?

O sea, eso depende de ti. Pero podemos decir que lo agradable de la taza final, depende 30% de la materia prima (café), 30% del método (cafetera) y 40% del catador (tú). 

Y aquí está el punto que muchos descubren tarde: puedes tener la mejor máquina del mundo y arruinarla con café mediocre. O bien, no saber cómo "preparar" un café de manera distinta,... tampoco te va a servir. 

Hablaremos ahora de la materia prima: el café.

Si quieres mejor café, prioriza grano entero o molido

Si tu objetivo es tomar café de mejor calidad, prioriza máquinas que te permitan usar café de grano, ya sea entero o molido.

El grano entero es ideal si tienes molinillo o una máquina que muele al momento. Conserva mejor los aromas y te permite ajustar la molienda según el método.

El café molido también puede funcionar muy bien, siempre que esté fresco y molido para la máquina correcta: espresso, goteo, moka, prensa francesa u otro método.

Lo importante es no tratar a todos los cafés como si fueran iguales.

Frescura: el café no es eterno

El café es un producto fresco.

Una vez tostado, tiene una ventana de mejor momento que va, aproximadamente, desde las 2 semanas hasta los 3 meses. Después de eso sigue siendo “café”, pero sus aromas y sabores se van apagando.

El café que compras en el supermercado generalmente fue tostado hace meses. A veces mucho más. Está ahí hace más tiempo del que crees.

Calidad del grano: no todo café es igual

Los granos de café tienen distintos niveles de calidad.

El café de especialidad está arriba en esa escala: tiene origen trazable, buena selección, evaluación sensorial y ausencia de defectos graves.

Los cafés de menor calidad suelen terminar en mezclas genéricas, instantáneos, cápsulas o productos donde importa más la estandarización que la expresión del grano.

Si te interesa entender cómo se clasifica la calidad del café verde, lo explicamos sin tecnicismos en este artículo sobre defectos del grano:
https://cafesinfiltro.cl/blogs/blogsinfiltro/defectos-en-el-grano-de-cafe-como-se-clasifican

Tueste: más oscuro no significa mejor

Un buen tueste no es necesariamente el más oscuro. Es el que respeta las características naturales del grano.

En el mundo del café de especialidad, el tueste oscuro suele tapar más de lo que muestra. Con un tueste medio o claro, puedes encontrar más aromas, más dulzor, más acidez agradable y más información sobre el origen del café.

Molienda: la variable que todos subestiman

La molienda puede cambiar completamente el resultado.

Una máquina espresso manual necesita una molienda fina y precisa. Una cafetera eléctrica de goteo necesita una molienda media. Una superautomática ajusta parte del proceso, pero igual necesita granos frescos y bien tostados.

Comprar buen café y molerlo mal es como comprar buenos ingredientes y cocinarlos con los ojos cerrados.


Dato

En Café Sin Filtro no vendemos máquinas. Nuestro negocio es el café: granos de especialidad, tostados en Santiago, con origen claro y fecha de tueste visible. Ese café funciona en muchas máquinas:

  • En máquinas de espresso manual o semiautomáticas, idealmente con grano entero para moler al momento.
  • En máquinas espresso con molino integrado, usando café en grano fresco.
  • En superautomáticas, que muelen solas y necesitan buen café para brillar.
  • En cafeteras eléctricas de goteo, con molienda media y buena proporción.
  • En máquinas compatibles con café molido, siempre que la molienda sea la correcta.

Lo que cambia según la máquina es la molienda, la proporción, el tiempo y el nivel de control. Pero la base —un café fresco, con origen y bien tostado— es la misma para todas. Puedes explorar nuestros cafés de especialidad aquí.


El resumen

Las máquinas de café son herramientas. Buenas herramientas, muchas de ellas. Pero sin el insumo correcto, son cajas bonitas.

Si estás eligiendo una máquina, no mires solo el precio de compra.

Mira también:

  • qué café usa;
  • si muele o no muele;
  • cuánta libertad te da;
  • si permite preparar leche espumada;
  • cuánto control tienes sobre la extracción;
  • cuánto tiempo te exige cada mañana;
  • cuánta mantención necesita;
  • y cuánto te va a costar usarla en el tiempo (con cada café).

Piensa en el café diario. Después en la máquina.

No al revés.

El café es lo importante. Siempre lo fue.

Pero recuerda: no es lo más importante.

Lo más importante eres tú. Aw.


¿Quieres saber qué molienda o qué café usar en tu máquina específica? Escríbenos. Somos Caro y JP, y respondemos sin humo.

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